• Laura Chaparro, science journalist

    Tatuajes: ¿Qué riesgos corre la piel?

    28 Nov

    Los tatuajes están de moda; incluso los niños se tatúan con henna. Pero hay estudios médicos que demuestran que no son totalmente inocuos y las agencias oficiales de salud advierten de sus riesgos.

     

    Para diferenciarse, por cuestiones culturales o como muestra de cariño y admiración: cada persona tiene un motivo para tatuarse la piel, una práctica que va en aumento, sobre todo entre los más jóvenes. Y, aunque los centros de tatuaje de los países occidentales observan rigurosos controles de seguridad sanitaria, sigue en el aire una pregunta: ¿son sanos para nuestra piel?

    La realidad es que cada vez son más los pacientes que acuden al dermatólogo con consultas relacionadas con sus tatuajes y numerosos estudios demuestran que no son dibujos inocuos. Uno de los más recientes, realizado por investigadores del Instituto Dermatológico San Gallicano de Roma, revela que los tatuajes pueden provocar determinadas alergias, como dermatitis, eccemas, picores y descamación de la piel. Los expertos vinculan estas reacciones  con los metales de las tintas de fijación, y mantienen que en los últimos cinco años se han duplicado las reacciones adversas, tanto de los tatuajes permanentes como de los de henna, que duran sólo unos días.

    El trabajo, en el que se analizan las tintas del mercado italiano, demuestra que éstas tienen concentraciones muy elevadas de cromo y níquel, y cantidades más bajas de cobalto. Los tres  elementos químicos sirven para generar los colores y, según los investigadores, son los responsables de las reacciones alérgicas.

    Algunos tatuajes de henna, por su parte, incorporan un colorante usado en tintes para el cabello, la parafenilendiamina (PPD), que aunque alarga la duración del dibujo, también provoca alergias.

    Además de las alergias, diferentes tipos de cáncer de piel  también podrían estar asociados con los tatuajes, pero no existe unanimidad entre la comunidad científica. Una investigación de la Universidad de Nueva York concluye que no existe tal vinculación, ya que la tinta no es nociva, al alojarse en unas células denominadas macrófagos que absorben el material extraño al organismo. Lo que sí podría ocurrir, según los expertos, es que en algunos casos el tinte oculte un posible melanoma (el cáncer de piel más agresivo).

     

    Los niños, los más vulnerables
    Este tipo de dolencias aparecen en la población adulta; pero, ¿qué ocurre con los menores? Aunque los tatuajes permanentes no se han extendido entre los más pequeños, sí lo han hecho los de henna, presentes en cualquier playa, o las pegatinas adhesivas que se regalan con algunos bollos. ¿Son nocivos estos dibujos? La verdad es que, aunque estén autorizados, al parecer no están exentos de riesgo.

    En el caso de las pegatinas, al venderse con alimentos, están obligados a pasar controles sanitarios por lo que su seguridad está, al menos en teoría, garantizada. Contienen resinas, polímeros, barnices o tintas, pero todas ellas han recibido el visto bueno de autoridades como la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE UU).

    En cuanto a los tatuajes de henna, numerosos estudios han demostrado que la alergia provocada por la parafenilendiamina (PPD) se localiza en los tipos de henna negro y henna premezclado, que también utilizan los más pequeños. Investigadores del Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia alertan de que en España no existe una legislación que regule la práctica de estos dibujos.

    La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) sí ha advertido sobre sus riesgos y desaconseja “la realización de tatuajes temporales de color negro que utilicen como base la henna”.

     

    Una ‘goma de borrar’ casi perfecta
    Para evitar este tipo de alergias o porque se ha pasado la moda, cada vez son más las personas que deciden borrar los tatuajes permanentes de su piel. La cirugía estética ha desarrollado tecnologías láser que eliminan del 90 al 95% del dibujo, aunque son necesarias varias sesiones.

    En pulsos muy cortos, la luz es absorbida selectivamente por el color de la tinta del tatuaje. Esta energía hace que la tinta se fragmente en pequeñas partículas que son eliminadas por el sistema inmunológico. Existen diferentes tipos de láser; por eso quien decida quitarse un tatuaje debe acudir a un especialista experimentado e informarse bien antes de llevar a cabo el ‘reseteo’ cutáneo.

     

    Matemáticas para ‘predecir’ distorsiones
    Antes de borrar definitivamente el dibujo, una buena opción puede ser ‘predecir’ cómo va a cambiar su forma y su color con el paso del tiempo. El profesor Ian Eames, del University College de Londres, ha creado un modelo matemático que permite simular los cambios que sufre un tatuaje con el paso de los años.
    Para ello Eames ha diseñado el primer modelo teórico que incluye los datos del movimiento de las partículas colorantes en las células cutáneas y pronostica su evolución a largo plazo, en un período de 20 años. El tipo de piel, la edad, la exposición al sol, la tinta usada y el tipo del tatuaje influyen en cómo se distorsionará el dibujo. Los tatuajes de mayor tamaño y líneas más gruesas envejecen mejor que aquellos más pequeños, ya que las líneas finas se desvanecen antes, en unos 10 años.

     

    Fuentes:

    Actas Dermo-Sifiliográficas

    Anales de Pediatría

    Acta Paedriatrica

    Archivos Argentinos de Pediatría

    Scientific American

    SINC News Service 

     

     

     

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