• Laura Chaparro, science journalist

    Consejos para una piel sana

    30 Jan

    La ciencia demuestra que ciertos factores para mantener la piel sana y con aspecto joven dependen directamente de nuestro estilo de vida. El uso de cremas hidratantes, no fumar, no tomar el sol en exceso, evitar el estrés y comer adecuadamente son algunos de ellos.

     

    Existe la creencia de que tener una piel sana y joven viene determinado por los genes. Y en parte es cierto, pero también lo es que está en nuestra mano controlar gran parte de lo que sucede en ella. Un estudio realizado con 186 parejas de hermanos genéticamente idénticos por investigadores de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland (Estados Unidos) demuestra cómo la influencia del ambiente y del estilo de vida diferenció a los hermanos de forma notable con el paso del tiempo. Así, aquellos que fumaban, no utilizaban protección solar y habían sufrido episodios depresivos tenían la piel más envejecida que sus hermanos. Sea o no su caso, tenga hermanos gemelos o no, aquí le proponemos unas sencillas acciones para conseguir una piel sana.

     

    1. Protéjase de los rayos solares: El sol es fuente de vida pero en una piel no protegida, favorece la aparición de arrugas y manchas, e incluso aumenta el riesgo de sufrir cáncer de piel. Use un protector solar con un factor de protección elevado todos los días del año, no solo en verano.

     

    2. Adiós al tabaco: Los fumadores presentan pieles más envejecidas y con más arrugas que el resto de la población. Fumar estrecha los vasos sanguíneos de las capas superficiales de la piel, lo que disminuye el flujo de la sangre y, por tanto,  de nutrientes y oxígeno, fundamentales para una buena salud cutánea. El tabaco también daña al colágeno y la elastina, que dan firmeza a la piel. Además, las expresiones faciales repetitivas desarrolladas por los fumadores favorecen la aparición de arrugas.

     

    3. Coma de forma sana: Una dieta rica en frutas y verduras ayuda a mantener una piel sana e hidratada, gracias a su alto contenido en antioxidantes. Evite seguir “dietas milagro” porque, además de registrar carencias alimenticias, perderá y ganará peso de forma rápida lo que quitará elasticidad a su piel.

     

    4. Duerma bien: Para recuperar la energía perdida a lo largo del día hace falta dormir de forma constante en períodos suficientemente largos. La falta de sueño provoca la aparición de bolsas bajo los ojos y un rostro pálido y cansado. La posición en la que dormimos también influye en nuestra piel puesto que, cuando dormimos con el rostro apoyado sobre la almohada es posible que nos despertemos con algunas arrugas de contacto.

     

    5. Hidratación constante: Los factores ambientales eliminan parte de la hidratación natural de la piel por lo que resulta necesario hidratarla con productos adecuados. Repita este gesto al menos dos veces al día, por la mañana y por la noche, y después de ducharse. Si su piel es grasa, evite cremas basadas en aceites. Evite productos que contengan alcohol.

     

    6. Trate la piel con cuidado: Las duchas o baños con agua muy caliente eliminan aceites esenciales de la piel y alteran su pH. Disminuya la temperatura y el tiempo del baño. Si se ha puesto maquillaje, no olvide limpiarlo antes de acostarse y así permitirá que la piel se regenere. En el caso del afeitado, utilice lociones antes de empezar la tarea e hidrate la piel después. Los molestos granos que surgen en la piel deben seguir su curso. Reventándolos solo conseguirá que se inflame la zona y creará cicatrices.

     

    7. Haga ejercicio: Practicar algún deporte o realizar ejercicio mejora nuestra condición física y eso se transmite a la piel. Los movimientos aeróbicos aumentan la circulación del oxígeno por nuestro organismo lo que ayuda a mantener una piel sana y llena de vida.

     

    8. Controle el estrés: El estrés descontrolado puede provocar brotes de acné y otros problemas cutáneos como urticaria, eczemas, verrugas y herpes. Practicar ejercicio o meditación ayuda a relajar los niveles de estrés.

     

    9. Lo más caro no siempre es lo mejor: Compare los precios y las funciones de tónicos, leches limpiadoras o cremas. A veces pagamos en exceso la marca. Inclínese por productos que tengan una doble función, como un bálsamo labial con protección solar. No es recomendable ni usar media docena de productos ni tampoco cambiarlos a los quince días. Hay que dejarles un tiempo para que puedan realizar su función, puesto que los efectos no son inmediatos. No obstante, interrumpa el tratamiento si nota enrojecimiento o inflamación en su piel.

     

    Fuente:
    Time Magazine Health

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