• Rosa Taberner, dermatologist

    La verdadera solución para el acné

    El acné es un problema de la piel tan común que a veces ni siquiera se considera una enfermedad. Sin embargo, en algunos casos se presenta de forma severa y puede requerir tratamientos relativamente agresivos. Ahí es donde la isotretinoína adquiere un papel protagonista; es la verdadera solución para el acné.

     

    La isotretinoína –conocida como Roacután® (Accutane en Estados Unidos)– es un tratamiento oral indicado en formas graves de acné resistentes al tratamiento convencional, como cuando se forman lesiones dolorosas de gran tamaño o existe riesgo de cicatrices permanentes. Se trata de un retinoide que se sintetizó por primera vez a mediados del siglo XX, aunque hasta el año 1982 la Food and Drug Administration (FDA) no aprobó su utilización en Estados Unidos para el tratamiento del acné.

     

    ¿Cómo funciona?

    La isotretinoína inhibe la actividad de las glándulas sebáceas (que producen la grasa de la piel), lo que explica en parte su eficacia. Pero además tiene una acción antiinflamatoria, elimina los comedones y actúa sobre la bacteria Propionibacterium acnes, que está relacionada con el desarrollo del acné.

    Así se explican las elevadas tasas de éxito del tratamiento: más de un 75% de casos de remisión del acné a largo plazo. Pero para ello hay que llegar a unas dosis determinadas, que se calculan en función del peso del paciente. Además, los tratamientos suelen ser largos (entre 5 y 6 meses). En caso contrario, el acné tiene muchas posibilidades de reaparecer.

     

    Los mitos del medicamento

    Más de 30 años después de su autorización, la isotretinoína se considera un fármaco seguro si se controla de manera adecuada. Sin embargo, para el público continúa siendo un medicamento rodeado de misterios y dudas.

    El principal motivo por el que está sometido a control por parte de las autoridades sanitarias es porque se trata de una sustancia teratógena, es decir, que puede provocar malformaciones fetales graves en las pacientes embarazadas. Cuando se prescribe isotretinoína a una mujer en edad fértil, ésta tiene que someterse a un programa de prevención de embarazo desde un mes antes de iniciar el tratamiento hasta un mes después de haberlo finalizado. En pacientes varones que vayan a ser padres no existe ninguna contraindicación.

    A las dosis que se utilizan para tratar el acné aparecen diversos efectos secundarios. El más frecuente (casi en el 100% de los casos) es la sequedad labial. Algunos pacientes pueden experimentar sangrado nasal (aunque suele ser leve) y sequedad de la piel y picor. Estos problemas se evitan, al menos parcialmente, utilizando una hidratación adecuada. También es relativamente común que los deportistas presenten dolores musculares, sobre todo al principio del tratamiento.

    Por otra parte, puede aparecer sequedad ocular, lo que es un problema para los usuarios de lentes de contacto. Otros efectos secundarios poco frecuentes son las náuseas, el dolor abdominal, la cefalea y la llamada “ceguera nocturna”, que es una pérdida transitoria de adaptación a la oscuridad.

    La isotretinoína no reacciona con el sol, pero reduce el grosor la piel; ello condiciona que puedan presentarse quemaduras solares leves, motivo por el cual se intenta no realizar este tipo de tratamientos en los meses de verano.

    Resumiendo, a excepción de la sequedad de piel y mucosas, los efectos secundarios son poco frecuentes; además son muy conocidos, por lo que con los controles adecuados son completamente evitables o reversibles al suspender el tratamiento.

     

    Siempre bajo control médico

    Hoy en día está claro que este medicamento es la solución para los casos severos de acné. Pero, atención, los tratamientos deben hacerse siempre a través de un dermatólogo, quien establecerá las dosis y las pautas a seguir para la seguridad del paciente. La automedicación podría conllevar riesgos graves.

    Mientras se está tomando isotretinoína hay que realizar controles analíticos periódicos, ya que en algunos casos pueden producirse alteraciones hepáticas y elevación de las cifras de colesterol y triglicéridos. Por ello el consumo de alcohol está contraindicado mientras dure el tratamiento.

     

    Los consejos del dermatólogo

     

    • No automedicarse y acudir a la consulta de un medico antes de iniciar el tratamiento.
    • En mujeres en edad fértil, utilizar métodos anticonceptivos desde un mes antes del tratamiento hasta un mes después de haberlo finalizado.
    • Hidratarse los labios frecuentemente.
    • Evitar llevar lentes de contacto.
    • Hidratarse la piel con regularidad (en la cara habrá que utilizar productos específicos).
    • Evitar el consumo de alcohol.
    • En caso de sangrado nasal, hidratar la mucosa nasal con sprays de agua de mar o similares.
    • Evitar la exposición al sol.
    • Evitar tratamientos abrasivos, peelings o fotodepilación durante el tratamiento.

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