• Anna Solana, science journalist

    La piel acusa el exceso de peso

    Poco se sabe del impacto que la obesidad tiene sobre la piel. ¿Qué efectos provocan los kilos de más en el órgano más grande del cuerpo? Algunos estudios empiezan a relacionar la aparición de verrugas poco agraciadas, estrías y otros problemas dermatológicos con el índice de masa corporal.

     

    Más de una de cada 10 personas la padece y la OMS la considera ya una pandemia, responsable de tres millones de muertes al año en el mundo. La obesidad supone un importante factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos tipos de cáncer. Y los kilos de más también se notan en la piel. Lo señalan desde hace tiempo los endocrinólogos, que remarcan problemas como el acné, el hirsutismo (exceso de vello) o la aparición de pigmentación oscura alrededor del cuello, las axilas o los nudillos (acantosis nigricans), causada por la resistencia de las células a la acción de la insulina en individuos obesos. Lo evidencian también ahora los dermatólogos.

     

    Fricción y humedad

    Un articulo publicado en el 2012 en la revista Journal of the European Academy of Dermatology and Venerology confirmaba que la obesidad afecta la función barrera de la piel, el funcionamiento de las glándulas sebáceas y linfáticas y la estructura del colágeno y el tejido graso subcutáneo, lo que ocasiona o agrava diferentes afecciones.

    Parece lógico. A mayor peso, mayor volumen y mayor superficie cutánea, en algunas partes en forma de pliegues en los que la fricción, la humedad o la retención de secreciones son un caldo de cultivo para inflamaciones e infecciones. El estudio señala entre las más frecuentes la mencionada acantosis nigricans, la aparición de estrías, la celulitis, la inflamación de las zonas entre pliegues (intertrigo) o el engrosamiento de la piel de los pies con formación de callosidades y grietas (hiperqueratosis plantar), además de la proliferación de infecciones por hongos como la cándida.

    El estudio también asocia la resistencia a la insulina y el aumento de los triglicéridos propios del exceso de peso con la aparición de unas verrugas alargadas y antiestéticas llamadas acrocordones, que solían achacarse erróneamente a la edad o al uso de collares o colgantes. Otros informes destacan también la adiposis dolorosa, caracterizada por la aparición de tumores benignos subcutáneos dolorosos, sobre todo en mujeres postmenopáusicas.

    En resumen, la piel de una persona obesa puede sufrir problemas relacionados con el sistema endocrino, problemas mecánicos, infecciosos, inflamatorios o metabólicos. ¿Cómo evitarlos o por lo menos mitigarlos? ¿La única solución es adelgazar?

     

    ¿Menos kilos, menos problemas?

    Es cierto que para algunas afecciones, como la acantosis nigricans, el tratamiento más efectivo es ponerse a dieta. Más aún teniendo en cuenta que algunos medicamentos usualmente prescritos por los dermatólogos producen aumento de peso o tienen efectos secundarios peligrosos para las personas obesas. Es el caso, por ejemplo, de la isotretinoína, un medicamento que permite combatir el acné. Requiere controles analíticos durante su administración pues puede producir aumento de los niveles de triglicéridos y colesterol, especialmente en personas que tienen como factor de riesgo de base la obesidad.

    En cualquier caso, también es necesario extremar la higiene, utilizando jabón neutro (pH entre 4,7 y 5,5), y mantener la piel seca. En este sentido, no es aconsejable utilizar polvos de talco para evitar los efectos de la fricción. De hecho, el talco tiene un efecto abrasivo, con lo que es mejor decantarse por otros productos a base de aceito o silicona.

Autores

+más
­