• Fede Montagud, editor

    Tatuajes: fáciles de hacer, difíciles de borrar

    27 Jun Tatuajes: fáciles de hacer, difíciles de borrar

     

    Fuentes:

    Howstuffworks.com

    La moda de tatuarse la piel sigue creciendo. Mucha gente joven luce diseños de lo más variado, tanto en las zonas más visibles del cuerpo como en las más recónditas. ¿Pero, qué sucede cuando deciden borrárselos? ¿Es fácil eliminarlos? Hoy entrevisto a la doctora Rosa Taberner, dermatóloga del Hospital Son Llàtzer de Palma de Mallorca (España).

     

    ¿En realidad, por qué la gente se hace tatuajes? ¿No sería más lógico hacerse dibujos que se borrasen fácilmente? Los tatuajes ya existían en culturas milenarias. En Europa, sobre todo en el norte, los introdujeron en el siglo XIX los marinos ingleses, holandeses y franceses a la vuelta de sus expediciones a América y a la Polinesia, donde eran muy populares. En las últimas décadas la realización de tatuajes es un “boom” de moda, sobre todo entre los jóvenes; se calcula que algo más del 15% de los europeos y un 21% de los estadounidenses tienen al menos un tatuaje decorativo en la piel. Es un fenómeno estético-cultural complejo. La verdad es que su perdurabilidad es lo que los hace atractivos.

     

    Se supone que son indelebles y duraderos, ¿pero, envejecen los tatuajes? Un tatuaje consiste en la introducción de pigmentos en la dermis, o sea la capa intermedia de la piel, mediante una aguja. Estos pigmentos permanecen en el lugar de aplicación, aunque con el paso del tiempo las células del sistema inmunitario de la piel intentan eliminarlos, habitualmente sin conseguirlo, pero sí con una tendencia a que se difuminen, sobre todo los detalles finos, y el color pierda intensidad.

     

    ¿Existe tratamiento antiedad para los tatuajes? Que yo sepa, no existe ningún tratamiento específico para evitar que los tatuajes vayan perdiendo definición e intensidad con el tiempo. Pero es muy probable que mantener una piel bien hidratada contribuya a que el proceso de envejecimiento se retrase.

     

    Tatuajes: fáciles de hacer, difíciles de borrar

     

    ¿Quiénes deciden sacarse los tatuajes? El tatuaje permanece en la piel, mientras que las circunstancias personales o profesionales de la persona tatuada van cambiando con el paso del tiempo. Digamos que la convivencia con tu propio tatuaje puede hacerse difícil.

     

    Hay quien se decide por la eliminación simplemente por estética, porque se ha cansado del dibujo. Muchas veces el motivo es una nueva pareja que no comparte los mismos gustos, ¡y no digamos si encima el tatuaje es el nombre de la pareja anterior!

     

    También es habitual quitárselos por motivos profesionales, ya que muchas empresas impiden el acceso a personas con tatuajes en zonas visibles. Menos frecuente es la decisión de eliminar un tatuaje por problemas médicos, normalmente por alergia a alguna de sus tintas. Y hay quien se lo quiere quitar para tatuarse otro en la misma zona.

     

    ¿Cómo se eliminan los tatuajes? A finales de los años 60 se introdujo el láser como método más eficaz de borrado de tatuajes no deseados, aunque realmente se extendió a partir de los años 80, gracias a mejoras tecnológicas que permiten eliminar color por color. El futuro parece estar en la utilización de nuevas tintas creadas con el fin de ser eliminadas más fácilmente con láser. En Estados Unidos las usan desde el 2009.

     

    ¿Qué sistemas se usaban antes del láser? La fascinación por los tatuajes es milenaria. Por eso también son milenarios los primeros intentos para eliminarlos. Los antiguos griegos realizaban una abrasión de la piel con sal o con una pasta a base de ajo y cantaridina, un veneno obtenido de ciertos escarabajos.

     

    Otras técnicas más modernas, antes de la aparición del láser, consistían en realizar una dermoabrasión o en la aplicación controlada de ácido tricloroacético. Incluso se practicaba la extirpación quirúrgica en el caso de tatuajes pequeños. El problema es que todos estos métodos dejaban invariablemente cicatriz y alteraciones persistentes en la coloración de la piel.

     

    ¿Qué riesgos médicos tiene la eliminación? Lo cierto es que a día de hoy, con los láseres más modernos, los riesgos son mínimos si los tratamientos se aplican de manera adecuada por profesionales expertos.

     

    Tatuajes: fáciles de hacer, difíciles de borrar

     

    ¿Importan la medida o el color de los tatuajes? Pues sí. El tamaño del tatuaje es importante, puesto que va a determinar el número de disparos láser requeridos para el tratamiento y, por tanto, el tiempo de cada sesión, y su precio, claro.

     

    Y el color también importa. Determinados colores, como el amarillo y el naranja, pueden ser extremadamente resistentes a su eliminación. El color verde responde de manera variable al tratamiento. Los tatuajes negros o azul oscuro son los que mejor responden al láser.

     

    Pero en ocasiones no es tan sencillo, porque para obtener un color determinado el tatuador puede haber utilizado distintos pigmentos que tienen diferentes espectros de absorción. A veces el resultado del tratamiento no es el esperado.

     

    ¿Realmente se eliminan? ¿Quedan marcas? A excepción de pequeños tatuajes “amateurs” de color oscuro, los tatuajes profesionales o de varios colores suelen dejar algún rastro en la piel, de manera que es difícil que se borren por completo, aún realizando múltiples sesiones.

     

    ¿Es necesaria alguna medicación posterior al láser? Después de cada sesión lo normal es que en la zona se forme una costra, que puede persistir algo más de una semana. Para un mejor resultado recomendamos llevar la zona tapada con un apósito y una crema antibiótica. Además, se indica a los pacientes que eviten la exposición solar en esa zona varios meses después del tratamiento.

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