• Fede Montagud, editor

    Una tirita en la piel para analizar el sudor

    17 Apr Una 'tirita' en la piel para analizar el sudor

     

    Fuentes:

    IEEE Spectrum

    Aseguran que puede darle un nuevo sentido a las pulseras o relojes, también llamados 'wearables', que cuentan los pasos que damos durante el día o analizan la calidad de nuestro sueño. Investigadores de la Universidad de Cincinatti han desarrollado un gadget parecido a una tirita, con un sensor que mide electrolitos, metabolitos y proteínas del sudor, lo que podría facilitar algunos diagnósticos.

     

    Usar el sudor para diagnosticar ciertas enfermedades no es nada nuevo. La fibrosis quística se puede descartar mediante este método. También se ha utilizado para determinar el consumo de drogas. Pero el Novel Devices Laboratory de la Universidad de Cincinnati (EUA) ha ido un paso más allá. Jason Heickenfel y su equipo han desarrollado un patch (parche) o tirita con un material que absorbe el sudor y un circuito que calcula la concentración de ciertos iones, como por ejemplo el sodio, y luego envía los datos a un smartphone por radiofrecuencia. Leer Más

  • Núria Estapé, science journalist

    La microbiota o “flora” de la piel

    31 Aug Le microbiote ou la « flore » de la peau

     

    Fuentes:

    The New York Times

    Nuestra piel es un sistema ecológico en equilibrio. Miles de millones de bacterias, virus, hongos y ácaros la colonizaron en los albores de la evolución de los homínidos y desde entonces muchas especies de microorganismos conviven en simbiosis con las células de nuestro manto cutáneo. Los esfuerzos de la ciencia por conocer a nuestros colonizadores han desvelado su importancia fundamental para la salud de la piel. Ayudar a mantener el equilibrio entre todos estos microorganismos es la forma más natural de tener una piel sana.

     

    Aunque resulte difícil imaginarlo, sólo un 10% de las células de la piel, intestinos y mucosas del cuerpo son humanas. La mayoría son células de organismos microscópicos que pertenecen a la microbiota, el conjunto de todos los microbios foráneos que habitan en nuestro cuerpo, sobre todo en el sistema digestivo y en la piel. Por ejemplo, cada centímetro cuadrado de piel humana contiene alrededor de un millón de microorganismos de unas cien especies distintas. Todos ellos forman la microbiota de la piel (tradicionalmente llamada “flora” cutánea). Se trata de un ecosistema complejo, comparable a cualquier otro del manto terrestre. Hoy sabemos que nuestra piel ha hospedado a estos microorganismos a lo largo de miles de años de evolución y que la unión entre nuestras propias células cutáneas y estos diminutos invitados ayuda a que la piel lleve a cabo su función principal: servir de barrera física protectora. Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    Cuando oler mal no es cuestión de higiene

    28 Aug Cuando oler mal no es cuestión de higiene

     

    Fuentes:

    EFE Salud

    Provoca un olor ofensivo a sudor, pero no por falta de higiene. La bromhidrosis es un trastorno generalmente relacionado con la secreción de las glándulas sudoríparas apocrinas –localizadas en las axilas, el pubis, el perineo, el ombligo, bajo el pliegue de los pechos o tras las orejas–, que puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Es un desarreglo crónico, pero tiene tratamiento.

     

    No es que los afectados transpiren más, sino que el sudor que producen sus glándulas sudoríparas apocrinas contiene ceramidas distintas al resto de la población, que provocan un fuerte olor al ser descompuestas por las bacterias que todos tenemos en la piel. Un olor que se suele describir como acre, rancio o agrio y que no se puede disimular. Se cree que es una afección genética, aunque también puede deberse a trastornos metabólicos como la diabetes, a alteraciones de las glándulas suprarrenal o tiroides y a algunos fármacos. Además, algunos alimentos, como la cebolla o el ajo, además de las especias, el tabaco o el alcohol, pueden agravarla. Leer Más

  • Fede Montagud, editor

    Transpirar es imprescindible

    1 Apr Transpirar es imprescindible

     

    Fuentes:

    EFE Salud

    Nuestra piel regula la temperatura corporal mediante el sudor. Aunque no nos demos cuenta, este sofisticado mecanismo natural nos mantiene con vida, porque el organismo necesita una temperatura constante en su interior. Pero algunas personas no transpiran lo suficiente; en ciertos casos es un trastorno de graves consecuencias.

     

    En el blog ya hemos hablado de la molesta sudoración excesiva (hiperhidrosis) y de sus tratamientos. Pero transpirar poco (hipohidrosis) o incluso no sudar nada (anhidrosis) es mucho más peligroso para la salud, porque el cuerpo no consigue mantenerse a la temperatura adecuada. Los poros de la piel, generalmente fáciles de ver con una lupa, son prácticamente invisibles en quienes tienen estos problemas. Las causas pueden ser genéticas, endocrinológicas (diabetes, hipotiroidismo) o también neurológicas; todas afectan a los nervios implicados en la sudoración. Los síntomas son vértigos, cefaleas, náuseas, temblores, fiebre y taquicardia. Estos síndromes no tienen cura ni medicación, aunque por suerte afectan a pocas personas. La única solución es una buena hidratación y evitar los golpes de calor manteniéndose en lugares frescos.

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