• Anna Solana, science journalist

    El daño solar continúa por la noche

    31 May El daño solar continúa por la noche

     

    Fuentes:

    Scientific American

    Uno puede tardar unas horas en darse cuenta de que se ha quemado la piel tomando el sol. De la misma forma, las mutaciones que pueden causar las radiaciones ultravioletas en el ADN y que conducen al temido cáncer de piel continúan unas horas después de haber dejado la playa o la montaña, cuando ya se ha ocultado el sol.

     

    Investigadores de la Universidad de Yale, encabezados por Douglas E. Brash, profesor de radiología y dermatología, han publicado en la revista Science un estudio que demuestra que la melanina, el pigmento que oscurece la piel para protegernos del daño que ocasionan los rayos ultravioletas, también tiene un aspecto negativo. De hecho, ciertos componentes de este pigmento están implicados en la aparición de lesiones en el ADN capaces de causar las mutaciones responsables del desarrollo del melanoma, hasta cuatro horas después de que haya cesado la exposición solar. Leer Más

  • Núria Estapé, science journalist

    ¿Para qué sirve la melanina?

    16 May ¿Para qué sirve la melanina?

     

    Fuentes:

    Photochemistry and Photobiology

    Cuando hablamos de sol y de bronceado, hablamos de melanina. La piel la produce cuando nos toca el sol y gracias a ella nos ponemos morenos. En efecto, la melanina es un pigmento que oscurece la piel para protegerla del daño que ocasionan los rayos ultravioletas del sol. El pelo y el iris de nuestros ojos también la contienen. ¿Pero, qué es exactamente y para qué sirve la melanina?

     

    La melanina no es exclusiva de los humanos: está en la mayoría de seres vivos. Algunos animales pueden camuflarse cambiando su color y las plantas exhiben sus tonos gracias a ella. Se trata de un pigmento derivado de la tirosina, un aminoácido indispensable para que todo nuestro organismo funcione correctamente. En nuestra piel se fabrica en los melanocitos, unas células de la epidermis, y en los folículos pilosos (raíces de los pelos). Es como un lápiz de colores, responsable de los tonos marrones y rojizos de la piel, el pelo y el cabello de todos nosotros. Pero esa no es su función principal, sino defendernos de los efectos perjudiciales de la radiación ultravioleta. Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    La reina Letizia, contra el sol

    21 Mar La reina Letizia, contra el sol

    Reconoce haber hecho “auténticas barbaridades” exponiéndose al sol sin protección, como todos. Pero también asegura haber aprendido la lección. La reina Letizia de España, que inauguró el 1er Simposio Internacional sobre Cáncer Cutáneo, celebrado en Madrid el pasado mes de enero, insiste en que “hay que tener buen color, pero no quemarse”.

     

    Las cifras le dan la razón. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos de cáncer cutáneo se multiplican por tres cada década. La enfermedad afecta a unas 160.000 personas al año en todo el mundo, y en España su incidencia ha aumentado el 38% en los últimos cuatro años. El sol pasa factura. En su discurso la reina remarcó precisamente este punto y puso de manifiesto que evitar la exposición solar excesiva e incontrolada es clave para prevenir este tipo de cánceres. Leer Más

  • Núria Estapé, science journalist

    La piel bajo el estrés ambiental

    Contaminación atmosférica, temperaturas extremas, luz artificial, radiación ultravioleta, ruidos, humos de cigarrillo y de tráfico. Todos ellos son estresores ambientales que ponen en riesgo la salud de nuestra piel. Estudios recientes demuestran que cuando nuestra piel se expone a varias formas de estrés medioambiental de forma continuada envejece con más rapidez y se vuelve vulnerable a enfermedades como el cáncer.

     

    La piel es el envoltorio que nos une al entorno y protege a nuestro organismo de sus inclemencias. No resulta pues sorprendente que sea el órgano de nuestro cuerpo que más sufre cuando el entorno en el que vivimos resulta tóxico e inhóspito. En nuestra piel queda todo reflejado: el estrés que surge de nuestro interior, el estrés psicológico o consecuencia de lo que comemos, y el que viene del exterior, del aire que respiramos, de lo que nos toca la piel. Las condiciones de vida en las grandes ciudades y en las zonas industriales han creado nuevos problemas a nuestra piel, diseñada para adaptarse a las variaciones de temperatura y humedad de los hábitats naturales. Leer Más

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