• Fede Montagud, editor

    Una crema que borra tatuajes

    11 Mar Una crema que borra tatuajes

     

    Fuentes:

    Dalhousie University

    Alec Falkenham no se arrepiente de ninguno de los tatuajes que luce en la piel. Pero, si así fuera, sabría cómo borrarlos, o cuando menos difuminarlos al máximo Y sin pasar por la tortura del láser ni gastarse un dineral. Este estudiante canadiense ha patentado una crema que aprovecha la respuesta inmunitaria ante los pigmentos de las tintas para eliminar de la piel historias de amor fallidas u ocurrencias de juventud.

     

    Cuando se inyecta tinta en la piel el cuerpo reacciona enviando a la zona afectada unas células llamadas macrófagos que se encargan de absorber los pigmentos de la tinta y evacuarlos hacia el sistema linfático para limpiar la zona. Sin embargo, algunas de las células que se han “comido” el pigmento permanecen en una capa más profunda de la piel; por eso los tatuajes siguen siendo visibles. Leer Más

  • Ailish Maher, science journalist

    La verdad sobre la arcilla

    6 Mar La verdad sobre la arcilla

     

    Fuentes:

    Applied Clay Science

    La arcilla, que tiene un alto contenido en minerales, está reapareciendo como potente producto curativo y como tratamiento de belleza de la piel. Sus efectos benéficos se basan más en el éxito de sus usos, que se remontan a tiempos antiguos, que en estudios científicos. No obstante, la ciencia reconoce en firme que ciertas arcillas tienen grandes propiedades antibacterianas.

     

    La arcilla se ha usado durante siglos con fines medicinales y estéticos. En Mesopotamia y en Egipto se utilizaba por sus propiedades antiinflamatorias y antisépticas, y parece probado que Cleopatra la usaba para mejorar su cutis. Muchos médicos célebres, como Hipócrates, Avicena, Averroes y Paracelso, así como Sebastian Kneipp –cofundador del movimiento médico naturópata–, han prescrito remedios para la piel a base de arcilla. También se ha usado la arcilla para facilitar la cicatrización de heridas quirúrgicas y de guerra. Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    Glicanos: ¿el azúcar que la piel necesita?

    28 Feb Glicanos: ¿el azúcar que la piel necesita?

     

    Fuentes:

    American Academy of Dermatology

    Son carbohidratos complejos, pero no están relacionados con los azúcares que ingerimos a través de los alimentos. Los glicanos se encuentran en la superficie de las células y cumplen funciones importantes en la comunicación intercelular, el metabolismo y la estructura de la piel. Tal vez por eso se han convertido en la nueva promesa de juventud del mundo de la cosmética.

     

    El Massachussetts Institute of Technology (MIT) señalaba ya la importancia de los glicanos en un artículo titulado Glycomics, publicado en 2001. Hace ya más de una década de ello y los avances científicos en este campo han sido tímidos. Sin embargo, el mundo de la cosmética flirtea desde hace un par de años con los beneficios que puede aportarle desarrollar esta línea de investigación para mejorar el aspecto de la piel. De hecho, algunas marcas tienen en el mercado cremas que incorporan en sus formulaciones la palabra “glicanos” y la conjugan con “juventud eterna”. Leer Más

  • Fede Montagud, editor

    Cabinas de avión y rayos UVA

    25 Feb Cabinas de avión y rayos UVA

     

    Fuentes:

    JAMA Dermatology

    Las ventanas de las casas y los coches filtran parcialmente los rayos UVB, pero no los UVA. Lo mismo sucede en los aviones, donde los rayos UVA también atraviesan los cristales. Y a la altitud a la que vuelan la mayoría de las aeronaves comerciales (9.000-10.000 metros) resultan el doble de perjudiciales. El personal de vuelo, sobre todo los pilotos, están muy expuestos a padecer cáncer de piel.

     

    Martina Sanlorenzo, investigadora de la Universidad de California y autora de un estudio recientemente publicado, comparó la radiación en las cabinas de avión con la de las cabinas de rayos UVA. Llegó a la conclusión de que unos 55 minutos de vuelo a más de 9.000 metros equivalen a 20 minutos en una cabina de rayos UVA. Cotejando datos con otros estudios, Sanlorenzo y su equipo determinaron que los pilotos y el personal de vuelo tienen hasta 2,22 veces más posibilidades de desarrollar un cáncer de piel. Leer Más

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