• Núria Estapé, science journalist

    La hidroterapia activa la función protectora de la piel

    20 Dec La hidroterapia activa la función protectora de la piel

     

    Fuentes:

    Dermatology

    Una sauna purificadora o un baño turco relajante: la hidroterapia es un ritual milenario que proporciona efectos saludables a todo el organismo. Ir a la sauna con frecuencia, además, mejora la función de barrera de la epidermis, al impedir la entrada de gérmenes y aumentar su hidratación.

     

    La sauna seca del hemisferio norte o los baños turcos del mediterráneo, sean lugares de silencio o de animada reunión, proporcionan una atmósfera que propicia la relajación profunda del cuerpo. En Escandinavia y Rusia las usan desde hace 2.500 años y los baños turcos han sobrevivido a numerosas civilizaciones. Su poder reparador de las células de la piel empieza a desvelarse. Leer Más

  • Fede Montagud, editor

    Ducha diaria, ¿mucho o poco?

    18 Nov Ducha diaria, ¿mucho o poco?

     

    Fuentes:

    Fit & Health

    No es cierto que cuanto más te duches más limpia queda tu piel. Al contrario, ducharse con excesiva frecuencia puede producir piel irritada, seca y cuarteada. Además, cada persona tiene una química distinta. No hay dos pieles iguales. Cada uno de nosotros lleva su propio “cóctel” de bacterias dérmicas. Hay quien transpira mucho, quien tiene la piel muy grasa…

     

    Hasta que se popularizó el agua corriente caliente –y, por tanto, la posibilidad de ducharse– el baño exigía calentar agua en barreños y trasladarlos a bañera. Era habitual aprovechar el agua para que se bañasen los distintos miembros de la familia. Había que procurar no ser el último… Sin duda, la ducha ha mejorado la higiene personal (al menos en los países del primer mundo). Una ducha al día, por la mañana o por la tarde, parece ser el promedio más habitual. Pero para no dañar la capa externa de células de la piel (el estrato córneo) y los lípidos (grasas) que la mantienen hidratada no hay que usar agua muy caliente. Para no alterar su pH hay que usar un gel o jabón con un pH entre 4,7 y 5,5. Otro detalle importante es no secarse con toallas que rasquen en exceso. Y, finalmente, conviene aplicarse una crema hidratante.

  • Fede Montagud, editor

    El olor “metálico” lo produce nuestra piel

    28 Oct El olor “metálico” lo produce nuestra piel

     

    Fuentes:

    Nature

    Si vamos de compras y tocamos monedas, al cabo de un rato nuestras manos huelen “a metal”. Lógicamente, pensamos que los metales tienen un olor propio. Falso. El olor metálico en las manos lo crean ciertos compuestos químicos de nuestra piel, que reaccionan con el acero o con el cobre de las monedas.

     

    En realidad, cuando un comerciante nos devuelve el cambio, esas monedas llevan su olor corporal; por si solas no tendrían olor ninguno. Cuando nosotros las tocamos surge una nueva reacción inmediata de los metales con nuestra piel y, por tanto, un nuevo olor. Básicamente, los compuestos aromáticos son aldehídos y cetonas, que aparecen instantáneamente al reaccionar los aceites de nuestra piel con el cobre o el acero. Pero hay otros factores que crean diferencias en estas reacciones, como la flora o el pH de cada uno de nosotros. Así pues, del mismo modo que toda persona tiene un olor corporal único, cada individuo crea un olor metálico sutilmente distinto al de los demás cuando le dan el cambio del café.

  • Fede Montagud, editor

    Piel de hombre

    La piel no es una excepción en las evidentes diferencias fisiológicas que existen entre hombres y mujeres. La masculina es más gruesa y tiene más colágeno, pero es más ácida que la femenina. El rutinario afeitado y la falta de cuidados típica de los varones no ayuda a que su piel ofrezca un aspecto envidiable.

     

    La piel de los hombres tiene mayor grosor que la femenina, aunque con el paso de los años sufre un adelgazamiento gradual, algo que no les ocurre a las mujeres hasta los 50 años. Los hombres también presentan mayores niveles de colágeno (necesario para formar órganos y tejidos). Esta molécula es fundamental para retrasar el envejecimiento cutáneo. Por eso las mujeres parecen envejecer antes que los hombres. De otro lado, la producción de sebo (sustancia aceitosa protectora de la superficie cutánea) se alarga en los hombres hasta los 80 años, mientras en las mujeres disminuye de forma gradual tras la menopausia y por eso ellas presentan sequedad en la piel antes que ellos. Además, la piel masculina tiene un pH ligeramente más ácido que la femenina, por lo que necesitaría una mayor rehidratación. Por el contrario, una mayoría de hombres dedica poca atención al cuidado de la piel, además de atacarla diariamente a la hora del afeitado.

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