• Núria Estapé, science journalist

    La verdad sobre la hidratación de la piel

    19 Jun La verdad sobre la hidratación de la piel

     

    Fuentes:

    Skin Therapy Letter

    Todas las células de nuestro organismo necesitan agua para sobrevivir y multiplicarse; las de la piel no son una excepción. Escaparates de farmacias, perfumerías y centros de estética exhiben cientos  de productos distintos para mantenerla hidratada. ¿Quién no utiliza un hidratante? Pero, ¿cómo funcionan si la piel es prácticamente impermeable? Saber dónde y cómo actúan puede ayudarnos a escoger el producto que mejor se adapte a nuestro tipo de piel.

     

    La piel tiende a secarse a medida que pasan los años. Por eso los hidratantes están en los primeros puestos del ranking de preparados dermoscosméticos más vendidos. Cada vez que aplicamos un producto hidratante a nuestra piel ayudamos a la capa más superficial de la epidermis a protegernos ante las agresiones del entorno. Así facilitamos que todas las células de la piel puedan desarrollar los procesos metabólicos que las mantienen vivas y sanas. Además, reforzamos la homeostasis cutánea, es decir, el mantenimiento del equilibrio interno ante variaciones externas de humedad y temperatura. Leer Más

  • Josep Orellana, science journalist

    Cosmecéuticos, ¿más que cosméticos?

    14 Mar Cosmecéuticos, ¿más que cosméticos?

     

    Fuentes:

    American Academy of Dermatology

    Hoy en día son la gallina de los huevos de oro de la industria cosmética. Gracias a sus múltiples acciones terapéuticas parecen la panacea para mantener nuestra piel sana y con buen aspecto. Y aunque no todos sus efectos están científicamente demostrados, sus ventas no cesan de crecer.

     

    Los cosméticos tradicionales son productos destinados a la belleza corporal y a mejorar la apariencia de nuestra piel. Los cosmecéuticos son preparados dermatológicos de uso tópico (cremas, lociones, serums) que contienen principios activos capaces de influir en las funciones biológicas de la piel, básicamente aportando nutrientes para lograr un efecto antienvejecimiento. Legalmente, ni unos ni otros pueden anunciarse como productos destinados a prevenir enfermedades ni pueden atribuírseles ciertas acciones terapéuticas. Leer Más

  • Fede Montagud, editor

    El frío, enemigo de la piel

    3 Dec El frío, enemigo de la piel

     

    Fuentes:

    WebMD

    Como cada año, la llegada del frío desencadena problemas en la piel a muchas personas. En invierno el ambiente es más seco y, aunque no lo percibamos, nuestra epidermis apenas recibe agua. La consecuencia es un trastorno muy común: la piel seca.

     

    La piel seca es un síndrome típico del frío. Se caracteriza por una epidermis de aspecto alterado y tacto áspero, con líneas muy marcadas y descamaciones. Es muy común en brazos, piernas y manos y puede provocar picores. Hay que evitar rascarse, porque puede desencadenarse una dermatitis. Para tratar la piel seca debemos devolver el agua perdida a nuestro estrato córneo. Los expertos recomiendan una ducha al día, corta y con agua templada. Después de habernos secado ligeramente con la toalla, con la piel aún húmeda, nos aplicaremos un aceite o una crema hidratante. De esa forma fijaremos el agua en nuestra piel antes de que se evapore. Por otra parte, si estamos en el exterior conviene usar un protector solar en cara y manos, porque los rayos UV siguen activos en invierno. Y un consejo final: instalar humidificadores en nuestra vivienda.

  • Fede Montagud, editor

    Piel de hombre

    La piel no es una excepción en las evidentes diferencias fisiológicas que existen entre hombres y mujeres. La masculina es más gruesa y tiene más colágeno, pero es más ácida que la femenina. El rutinario afeitado y la falta de cuidados típica de los varones no ayuda a que su piel ofrezca un aspecto envidiable.

     

    La piel de los hombres tiene mayor grosor que la femenina, aunque con el paso de los años sufre un adelgazamiento gradual, algo que no les ocurre a las mujeres hasta los 50 años. Los hombres también presentan mayores niveles de colágeno (necesario para formar órganos y tejidos). Esta molécula es fundamental para retrasar el envejecimiento cutáneo. Por eso las mujeres parecen envejecer antes que los hombres. De otro lado, la producción de sebo (sustancia aceitosa protectora de la superficie cutánea) se alarga en los hombres hasta los 80 años, mientras en las mujeres disminuye de forma gradual tras la menopausia y por eso ellas presentan sequedad en la piel antes que ellos. Además, la piel masculina tiene un pH ligeramente más ácido que la femenina, por lo que necesitaría una mayor rehidratación. Por el contrario, una mayoría de hombres dedica poca atención al cuidado de la piel, además de atacarla diariamente a la hora del afeitado.

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