• Anna Solana, science journalist

    Confirmado: la protección solar evita las arrugas

    20 Dec Confirmado: la protección solar evita las arrugas

     

    Fuentes:

    Annals of Internal Medicine

    Hace poco más de un año publicábamos evidencias científicas sobre la eficacia de los protectores solares para limitar la aparición de arrugas. Desde entonces el mercado cosmético ha incorporado filtros solares en muchos productos, como el maquillaje, con buenos resultados. La recomendación está clara: el protector solar es necesario. Siempre.

     

    En junio del 2013, Annals of Internal Medicine publicó los resultados de un macroestudio realizado en Australia durante cuatro años en el que se evidenciaba que usar protector solar cada día ayuda a evitar la formación de arrugas. De hecho, tal como subrayaba el estudio –que constituye una referencia para los profesionales del sector por su duración y alcance–, un factor de protección (FPS) 15 es más efectivo que tomar suplementos nutricionales, como el betacaroteno, para preservar la piel. Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    ¿Cosmética a la carta?

    30 Nov ¿Cosmética a la carta?

     

    Fuentes:

    Premium Beauty News

    Es una buena idea de marketing y parece tener éxito. Productos etiquetados con nuestro nombre y concebidos para las características personales de nuestra piel, después de uno o varios test de laboratorio. Tecnología fotónica para saber qué necesita nuestro cutis en cada momento. La cosmética del futuro apunta a la personalización, aunque de momento resulta difícil de producir y sale cara.

     

    Hace poco un estudio de mercado realizado en el mercado cosmético británico determinaba que un 47% de los adultos, antes de comprar un típico producto de marca, estarían dispuestos a acercarse a un laboratorio con el fin de obtener un cosmético específicamente pensado para las necesidades de su piel. Este cosmético “a medida” tendría en cuenta alergias, predisposición genética, nutrición, clima y exposición habitual al sol, entre otros factores. Leer Más

  • Susana Andújar, chemist

    Conservantes en cosmética: ¿el bueno, el feo y el malo?

    26 Nov Conservantes en cosmética: ¿el bueno, el feo y el malo?

     

    Fuentes:

    Comisión Europea

    Todos los días nuestra piel entra en contacto con algún conservante cosmético. Jabones, geles, cremas, espumas, lociones, perfumes…, prácticamente todos los productos cosméticos necesitan uno o varios de ellos para llegar al consumidor y mantenerse en perfectas condiciones. Pero algunos conservantes pueden resultar perjudiciales; las autoridades sanitarias legislan continuamente sobre ellos para el bien de nuestra piel y de nuestra salud general.

     

    El conservante perfecto sería aquel cuya acción antimicrobiana inhibiera todos los microorganismos responsables de la contaminación de un producto cosmético (bacterias, mohos y levaduras). Además debería ser estable e inerte frente a los demás ingredientes de la fórmula y, sobre todo, debería poseer un perfil de inocuidad que permitiera un uso seguro en determinado producto y a una concentración determinada. Con frecuencia es difícil que un solo ingrediente biocida cumpla todos estos requisitos. A menudo la gente cree que los ingredientes menos tóxicos son los naturales. Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    ¿Se pueden borrar las estrías?

    31 Jul ¿Se pueden borrar las estrías?

     

    Fuentes:

    EFE Salud

    La palabra estría remite a una raya, un surco o a una hendidura en una superficie. De ahí que haya pasado a designar las cicatrices que aparecen en la piel cuando ésta se distiende en exceso y, de alguna forma, se desgarra. Aparecen en la adolescencia, en el embarazo o en períodos en los que se gana o se pierde peso. Son difíciles de disimular. El mercado ofrece todo tipo de cremas y otras soluciones más drásticas para combatirlas. ¿Pero, es realmente posible borrarlas?

     

    Cuando aparecen son rojizas o violáceas, pero tienden a volverse blanquecinas hasta parecer simples rasguños. Su nombre en inglés (stretch marks) vincula directamente su origen a un estiramiento excesivo de la dermis en procesos de cambio del cuerpo. Sin embargo, pueden producirse por diferentes causas. De hecho, a principios del siglo XX se atribuían a infecciones como la tuberculosis o la fiebre tifoidea. Más tarde, se asociaron también a la malnutrición y a los estados tóxicos. Las teorías más modernas las vinculan a las hormonas, concretamente a los glucocorticoides (el cortisol, básicamente), que afectan a la formación de colágeno y elastina, necesarios para mantener la piel elástica. Algunos expertos también responsabilizan a los genes cuando no hay otras evidencias. Leer Más

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