• Lourdes Varadé, chemical engineer

    Syndets: jabones sin jabón

    7 Jan Syndets: jabones sin jabón

    Hoy en día ya no nos son ajenos conceptos como “panes limpiadores” o “pastillas dermatológicas” para el cuidado de nuestra piel. La cosmética ha sido capaz de crear “el jabón sin jabón”. Nos lavamos las manos con pastillas de jabón que no contienen jabón y nuestros geles son “soap-free”. La era del jabón ya pasó; damos la bienvenida al concepto “syndet”.

     

    El jabón es el resultado de una reacción química entre un ácido graso y una base alcalina (reacción de saponificación). Si la reacción no se da en las medidas apropiadas obtenemos restos alcalinos y un jabón de pH básico, que es perjudicial para nuestra piel. Pero incluso un jabón perfectamente formulado y fabricado presenta un carácter alcalino en medio acuoso.

    Nuestra piel es ligeramente ácida y esa acidez procede de la combinación de ácido láctico y lactato que forman el sebo (manto lipídico). Además, la piel tiene la capacidad de regular los cambios de pH. Gracias a esta función de autorregulación el uso puntual de jabón no afecta a su pH. Pero utilizar jabón de manera continua produce la eliminación de esa capa grasa; la destrucción de ese manto lipídico disminuye la función barrera de la piel.

     

    ¿Qué es un syndet?

    La palabra syndet procede de la contracción de “synthetic detergent”. Técnicamente es la unión de distintos detergentes, llamados también tensoactivos o surfactantes. Estos detergentes tienen afinidad por las grasas  y repelen el agua. Gracias a ello forman unas pequeñas estructuras que  rodean la suciedad, que es eliminada por el agua.

    Los detergentes usados en estos geles y pastillas son los llamados aniónicos suaves, con los que se obtienen productos de alta calidad. El más usado es el Sodium Laureth Sulfate. Los surfactantes aniónicos son potencialmente irritantes; por ello en las formulaciones se combinan con otros que presentan mayor dermocompatibilidad. Los syndets contienen también emulgentes, humectantes y conservantes en las proporciones adecuadas.

    Además, desde el punto de vista técnico, los syndets tienen otras ventajas respecto al jabón, como la posibilidad de incorporar aditivos (colorantes o perfumes) incompatibles con los jabones.

     

    Jabón vs. syndet

    Los syndets están recomendados para la higiene de pieles sensibles e incluso para pieles de bebé. Son mucho más suaves y respetuosos con la piel que el jabón tradicional. Pero no hay que olvidar que sobre pieles reactivas también pueden presentar problemas de sensibilización por contener tensoactivos aniónicos. No obstante, aun pudiendo generar algún tipo de irritabilidad a un segmento pequeño de la población, son, desde luego, muchísimo más recomendables que el jabón clásico.

     

    Syndets en el mercado

    En el comercio los syndets se encuentran bajo dos formas cosméticas: pastilla o gel. Las pastillas se denominan también “panes limpiadores” o “pastillas dermatológicas”. Los geles llevan la mención de “libres de jabón” (soap-free). Tanto pastillas como geles de este tipo son “jabones sin jabón”.

    Hoy por hoy la inmensa mayoría de productos que encontramos en el mercado son syndets. El jabón ha quedado relegado a un sector tradicional asociado a la artesanía, al recuerdo de épocas en las que el uso de la cosmética no estaba extendido y la gente usaba el mismo jabón para el aseo corporal y para lavar la ropa.

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