• Núria Estapé, science journalist

    Despigmentantes cutáneos: cuando la piel se viste de blanco

    Los caprichosos dictados de la moda han hecho proliferar cremas y otros cosméticos que blanquean las pieles oscuras con el fin de ganar atractivo. Las personas que utilizan estos productos creen que su piel resulta más bella si se aclara. ¿Son efectivos estos productos? ¿Puede la piel blanquearse sin riesgos?

     

    La ley del péndulo predice que las modas oscilan entre extremos opuestos: del magnetismo de las pieles bronceadas a la pureza de la blancura cutánea. La polémica ha surgido recientemente en algunos países como la India, donde algunos anuncios publicitarios incitan a las mujeres a usar productos que blanquean su piel al transmitir mensajes negativos, de rechazo social, por poseer piel oscura.

     

    Bloquear la producción de melanina

    La mayoría de sustancias que emblanquecen la piel, como la hidroquinona, actúan impidiendo que la piel produzca melanina, que es el pigmento responsable del tono cutáneo. La planta de fabricación de la melanina (unas células llamadas melanocitos) se encuentra en la capa basal, entre la dermis i la epidermis. Cada melanocito se rodea de unos 36 queratinocitos (células que fabrican queratina). La melanina se forma en el interior de unas vesículas (bolsas diminutas) que contiene cada melanocito. Una vez fabricado, el pigmento se difunde a través de los queranocitos dónde desempeña su función en las fibras cutáneas.

    Las sustancias que blanquean la piel actúan de distinto modo en el proceso de fabricación y transporte de la melanina. Este pigmento se forma con la ayuda de una enzima llamada tirosinasa, que se encuentra en la membrana de los melanocitos. La hidroquinona impide que esta enzima actúe, de forma que la melanina no puede fabricarse.

    A pesar de su demostrada eficacia como blanqueante, la hidroquinona fue retirada del mercado cosmético en Europa y Japón en el 2000 por ser tóxica para los melanocitos y el hígado, y ahora sólo se vende en farmacias.

     

    La dictadura del blanco

    Pero la hidroquinona se sigue usando de forma descontrolada en algunos países. La presión social para tener la piel clara lleva a muchas mujeres, aún en la actualidad, a ignorar sus efectos secundarios a largo plazo. Este producto, aplicado durante mucho tiempo, pueden reaccionar con los rayos ultravioletas y producir un efecto rebote por el que la piel vuelve a oxidarse y aparece un exceso de pigmentación. Además, la piel se irrita y envejece de forma prematura debido a que aumenta el grosor de las fibras de colágeno, que a su vez dañan el tejido conectivo.

    Recientemente, Leila López, la Miss Universo angoleña, causó polémica porque supuestamente habia blanquedo su piel: ya se trate de una reina negra de la belleza que quiere ser blanca o del desaparecido Michael Jackson, la piel blanqueada no pasa desapercibida.

     

    Blanqueantes naturales y seguros

    Afortunadamente, desde los remedios de la abuela a la ciencia más puntera, la piel puede blanquearse sin riesgos. Los preparados que se encuentran hoy en el mercado se obtienen de distintas sustancias naturales y actúan de modos distintos. Los componentes habituales de las cremas cosméticas blanqueantes son los siguientes:

     

    1 - La arbutina (desoxiarbutina) es un derivado de la hidroquinona que se encuentra en frutas como peras y moras; actúa del mismo modo pero no es tóxico para las células.

     

    2 - El ácido kójico se extrae del hongo Aspergillus oryzae y tiene propiedades aclarantes y antioxidantes. El ácido azelaico se obtiene de forma natural del trigo, el centeno y algunas levaduras. Ambos se indican para tratar acné, rosácea, y problemas de hiperpigmentación de la piel, como el melasma, aunque el ácido kójico resulta más eficaz para tratar lunares y manchas de la edad.

     

    3 - El ácido fítico es un antioxidante que actúa al bloquear la entrada de hierro y cobre en la formación de la melanina; se encuentra sobre todo en las semillas de los cereales y los frutos secos.

     

    4 - La aloesina también es un antioxidante y antiinflamatorio. Se obtiene de algunas hierbas del mediterráneo, como el Aloe vera.

     

    5 - La niacinamida es la forma activa de la niacina (vitamina B3), que se encuentra en las raíces vegetales y la levadura; bloquea el transporte de los melanosomas (bolsitas dónde se almacena la melanina) hacia los queranocitos.

     

    6 - Los alfa-hidroxiácidos –como el ácido glicólico, el retinoico, el ascórbico (vitamina C), el linoleico y el glicirrícico (que se extrae de la regaliz)– aceleran la renovación de la epidermis y potencian la acción despigmentante de otros componentes. El ácido láctico, además, exfolia la piel, la hidrata y activa las ceramidas creando una barrera protectora a base de ácidos grasos.

     

    Muchos de los preparados blanqueantes que existe actualmente en el mercado contienen también filtros solares y extractos de plantas (Ferula foetida o Phyla nodiflora) que actúan bloqueando la formación de melanina.

    Si ha pensado usted en usar un blanquedor cutáneo, tanto si es por cuestiones estéticas como para tratar un trastorno de la pigmentación, conviene que se informe acerca de la seguridad del preparado que va a aplicarse. Y, sobre todo, asegúrese de que contiene un protector solar y de que ninguno de sus componentes irrite y sensibilice la piel ante la luz solar.

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