• Josep Orellana, science journalist

    ¡Mi cosmético contiene probióticos y prebióticos!

    29 May

    Los probióticos y prebióticos incluidos en ciertos yogures especiales demuestran desde hace tiempo tener efectos beneficiosos para la salud. La industria cosmética se ha sumado a la tendencia, lanzando al mercado alimentos nutricosméticos y distintas líneas de cosméticos con probióticos para mejorar el aspecto de la piel. ¿Son efectivos? ¿Tienen futuro estos productos?

     

    Los probióticos son microorganismos beneficiosos para nuestro organismo que se incluyen en determinados alimentos. La mayoría son similares a la microbiota –la flora– intestinal (conjunto de bacterias que se encuentran en el intestino de forma natural). Por su parte, los prebióticos son sustancias que alimentan y ayudan a crecer a estas bacterias beneficiosas que llamamos probióticos.

    Muchos trabajos científicos publicados en revistas, como Current Opinion in Pharmacology, revelan los efectos saludables de los pro y prebióticos en varios tipos de enfermedades, como la diarrea infecciosa o el colon irritable. También existen evidencias científicas de la influencia de la microbiota intestinal en la obesidad y en procesos inflamatorios de tipo alérgico. En consecuencia, la ciencia cree que el control de la flora intestinal mediante regímenes a base de probióticos y prebióticos podría contribuir a solución de otros trastornos metabólicos.

     

    ¿Y qué pasa con la piel?

    ¿Puede la flora intestinal repercutir en nuestra piel? ¿Podríamos ver efectos beneficiosos sobre la piel de algún probiótico que hayamos ingerido? Así lo demuestra un trabajo publicado en la revista British Journal of Dermatology. Los autores aseguran que la ingesta de un suplemento del probiótico Lactobacillus johnsonii (una bacteria residente en nuestro intestino) en combinación con carotenoides ayuda al sistema inmune de la piel a protegerla de los dañinos rayos ultravioleta. Esto significaría que el consumo prolongado de estos dos elementos combinados evitaría el efecto de envejecimiento cutáneo que induce la exposición al sol a largo plazo.

     

    Probióticos: ¿comer o aplicar sobre la piel?

    Nuestra piel proporciona un hábitat a gran variedad de microorganismos, la mayoría ellos inofensivos. Pero el acné o la dermatitis atópica se producen por desequilibrios entre esas bacterias. En consecuencia, devolver el equilibrio natural a la flora de la piel mediante cosméticos que contengan probióticos y prebióticos sería una alternativa efectiva a los productos antibacterianos generalmente utilizados (que no equilibran, sino que eliminan todos los microorganismos).

    Por ejemplo, podría aplicarse en la piel un cultivo (probiótico) de los microorganismos que el desequilibrio ha reducido, acompañado de sustancias que los alimentasen (prebiótico) y así se reequilibraría la flora.

    Varios ejemplos ilustran el éxito de este nuevo principio para los cosméticos. Se han realizado pruebas para el tratamiento y prevención del acné mediante probióticos destinados a reducir la población de Propionibacterium acnes (la bacteria vinculada al acné), en algunos casos con un 91% de efectividad. Y también hay prometedores horizontes para el tratamiento de la dermatitis atópica con el uso del Lactobacillus paracasei. Esta bacteria mejoraría la función de barrera de la piel, estimulando su sistema inmune.

    Pero no toda la comunidad científica lo ve del mismo modo. Por ejemplo, una revisión de doce estudios –que se hicieron sobre un total de 781 participantes– publicada en Clinical & Experimental Allergy pone en duda la eficacia de los probióticos ingeridos para el tratamiento de la dermatitis atópica (eczema). Y no es el único estudio.

     

    ¿Qué hace la industria?

    En Japón existe desde 1935 el exitoso producto Yakult, una bebida a base de yogur y probióticos que –aseguran los fabricantes– tiene muchos efectos saludables, incluso para la piel. Actualmente investigan nuevos probióticos (cepas de bacterias) para conseguir nuevos nutricosméticos en la línea de la “belleza desde dentro”, así como cosméticos de uso tópico.

    Por su parte, el gigante industrial francés Danone lanzó en 2007 el yogur Essensis, que contenía bacterias probióticas, vitamina E, derivados antioxidantes del té verde y aceite de borraja. La publicidad aseguraba que comer uno cada día mejoraba sensiblemente el aspecto de la piel. Dos años después el producto dermonutricional fue retirado del mercado y Danone aseguró que lo hizo porque no se alcanzaban las ventas previstas.

     

    Y la tecnología avanza

    Los estudios de mercado indican que los cosméticos a base de pro y prebióticos tienen el futuro asegurado. Muchas empresas del sector están investigando en esta línea y periódicamente aparecen novedades técnicas. La firma de cosmética más destacada entre la que usan tecnología de probióticos incorpora en sus productos una mezcla de proteínas derivadas de bacterias criogenizadas. Por tanto, ya no son organismos vivos y no han de guardarse en la nevera.

     

    Fuentes:

    Gut Pathogens

    Seminars in Cutaneous Medicine

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