• Anna Solana, science journalist

    Tipos de piel: el balance entre el agua y la grasa

    5 nov Tipos de piel: el balance entre el agua y la grasa

     

    Fuentes:

    Le Figaro Santé

    WebMD

    Se puede tener la piel gruesa o delgada, tónica o flácida, muy sensible a la radiación solar o todo lo contrario. Pero la industria cosmética y el común de la población la describen como normal, seca, grasa, mixta o sensible. Muchas veces sin dejar demasiado claro dónde empieza y acaba cada categoría. ¿Cómo es una piel normal? ¿De qué depende que un cutis sea más o menos graso? ¿Cómo saber si tenemos un tipo de piel u otro y qué productos utilizar?

     

    Se nace con un tipo de piel: para los médicos es nuestro fototipo. Se tiene de por vida. Aunque es cierto que el medio ambiente, el nivel de estrés, el tipo de dieta y los cambios hormonales que se producen en diferentes etapas de la vida, como la adolescencia, el embarazo o la menopausia, pueden cambiar la piel. No obstante, la mayoría de nosotros usamos otra clasificación para los tipos de piel, que se basa en la naturaleza del manto hidrolipídico, una película que recubre la superficie cutánea, formada por agua y grasas, que ayuda al mantenimiento de su función barrera. ¿Qué hace que este manto, también llamado emulsión epicutánea, varíe? Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    ¿Por qué tengo los poros abiertos?

    20 oct ¿Por qué tengo los poros abiertos?

     

    Fuentes:

    Cosmetics & Toiletries

    Todo el mundo los tiene, pero en algunas pieles se notan más que en otras. Se puede culpar a la genética, como en otras tantas ocasiones, pero sólo en parte. La temperatura y la humedad relativa, la exposición solar, el tipo de piel, las fluctuaciones hormonales y la edad también contribuyen a agrandar los poros y a hacer que la piel parezca más tosca. La cuestión es: ¿tiene solución?

     

    Tenemos unos dos millones de poros, que son absolutamente necesarios para el correcto funcionamiento de la piel, pues le permiten eliminar toxinas, regular la temperatura e hidratarse. Pero es difícil recordarlo cuando se ven en exceso porque están dilatados o sucios por acumulación de células muertas y otras impurezas, ya que eso hace que la piel tenga mal aspecto y parezca envejecida. Y eso no sucede necesariamente por falta de cuidados. Leer Más

  • Núria Estapé, science journalist

    La microbiota o “flora” de la piel

    31 ago Le microbiote ou la « flore » de la peau

     

    Fuentes:

    The New York Times

    Nuestra piel es un sistema ecológico en equilibrio. Miles de millones de bacterias, virus, hongos y ácaros la colonizaron en los albores de la evolución de los homínidos y desde entonces muchas especies de microorganismos conviven en simbiosis con las células de nuestro manto cutáneo. Los esfuerzos de la ciencia por conocer a nuestros colonizadores han desvelado su importancia fundamental para la salud de la piel. Ayudar a mantener el equilibrio entre todos estos microorganismos es la forma más natural de tener una piel sana.

     

    Aunque resulte difícil imaginarlo, sólo un 10% de las células de la piel, intestinos y mucosas del cuerpo son humanas. La mayoría son células de organismos microscópicos que pertenecen a la microbiota, el conjunto de todos los microbios foráneos que habitan en nuestro cuerpo, sobre todo en el sistema digestivo y en la piel. Por ejemplo, cada centímetro cuadrado de piel humana contiene alrededor de un millón de microorganismos de unas cien especies distintas. Todos ellos forman la microbiota de la piel (tradicionalmente llamada “flora” cutánea). Se trata de un ecosistema complejo, comparable a cualquier otro del manto terrestre. Hoy sabemos que nuestra piel ha hospedado a estos microorganismos a lo largo de miles de años de evolución y que la unión entre nuestras propias células cutáneas y estos diminutos invitados ayuda a que la piel lleve a cabo su función principal: servir de barrera física protectora. Leer Más

  • Fede Montagud, editor

    La piel clara mediterránea, una cuestión de selección natural

    16 ago La piel clara mediterránea, una cuestión de selección natural

     

    Fuentes:

    Madri+d

    El gen MC1R es uno de los encargados de regular la síntesis de la melanina y, por lo tanto, responsable de que tengamos la piel más o menos oscura y un determinado color de pelo. Una mutación de este gen, habitual en los habitantes de la región mediterránea, explica pro qué su piel, a pesar de ser clara, se broncea fácilmente en verano.

     

    Según un estudio realizado por la Universitat Jaume I de Castelló y la Universidad del País Vasco, ambas españolas, sobre más de 1.000 individuos de diferentes regiones y publicado en la revista Molecular Biology and Evolution, la mutación denominada V60L del gen MC1R está presente en el 10-20% de la población. Esta mutación, según han estimado los científicos, se produjo hace 30.000-50.000 años. Se asocia directamente a la piel clara y el pelo rubio o pelirrojo y tiene dos aspectos. Por una parte, resulta positiva, pues ser más blanco facilita la síntesis de vitamina D (necesaria para el crecimiento) durante el invierno y aporta cierta protección en verano por su facilidad para oscurecer la pigmentación. Pero, por otra parte, los individuos que la presentan también tienen mayor predisposición a padecer cáncer de piel. Anverso y reverso. Aun así, para los investigadores, el descubrimiento puede resultar muy útil en el campo de la prevención médica.

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