• Rosa Taberner, dermatologist

    El acné pasa, pero las marcas quedan

    20 sep El acné pasa, pero las marcas quedan

     

    Fuentes:

    The Lancet

    El acné es uno de los trastornos de la piel más frecuentes que existen, en especial entre los adolescentes. Aunque puede presentar una amplia variedad de lesiones, normalmente su evolución es benigna, incluso sin tratamiento alguno. No obstante, en ocasiones las secuelas del acné pueden persistir a lo largo de la vida en forma de cicatrices.

     

    El acné es un problema tan frecuente que en muchas ocasiones nos referimos a él como un fenómeno fisiológico normal. El 85% de los adolescentes presentan, en mayor o menor medida, lesiones de acné de varios tipos: comedones (puntos negros), pápulas (granos rojos), pústulas (granos con pus) y nódulos (lesiones abultadas de mayor tamaño que pueden ser dolorosas). Afortunadamente la mayor parte de los casos se resuelven con el paso del tiempo y actualmente disponemos de tratamientos muy eficaces. Pero si las lesiones llegan a transformarse en cicatrices, éstas pueden persistir durante toda la vida. Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    Cinco alimentos para una piel sana

    16 sep Cinco alimentos para una piel sana

     

    Fuentes:

    Natural News

    No hacen milagros, pero proporcionan al cutis muchos de los nutrientes que necesita para lucir sano. Dicho de otro modo, lo cuidan desde el interior. Una idea que la industria cosmética viene aprovechando desde hace tiempo con productos como los nutricosméticos. Estos son algunos de los alimentos cuyo consumo nuestra piel agradece.

     

    Zanahorias: Contienen beta-caroteno, la molécula que les da su característico color naranja. El beta-caroteno es precursor de la vitamina A, conocida por su poderoso efecto antioxidante. Además, facilita la curación de la piel y proporciona protección frente al efecto dañino del sol. Es mejor tomar las zanahorias cocinadas que crudas. Leer Más

  • Rosa Taberner, dermatologist

    La piel atópica

    11 sep La piel atópica

     

    Fuentes:

    AEDV

    Decimos que alguien tiene piel atópica cuando tiende a desarrollar dermatitis atópica. Así de simple. La dermatitis atópica es la enfermedad de la piel más común en la infancia. No sólo afecta a la calidad de vida del niño, sino también a la de su entorno familiar. Dejando aparte el correcto diagnóstico y el tratamiento prescrito por el dermatólogo, existe mucha controversia acerca de otras cuestiones que afectan a estos niños, como los cuidados de la piel, la ropa, los baños…

     

    La dermatitis atópica (o eczema atópico) es una enfermedad de la piel extremadamente frecuente, que en los países occidentales afecta a uno de cada tres niños en los primeros años de su vida. Su principal síntoma es el picor. Si bien no existe una única causa conocida, las manifestaciones clínicas permiten realizar el diagnóstico correcto al pediatra o al dermatólogo (hay un componente hereditario importante). Estos niños presentan un mayor riesgo de desarrollar asma, urticaria y rinitis alérgica. No es una enfermedad estable, sino que evoluciona en fases, con periodos de brote (típicamente en invierno) y otros de más calma. Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    Superar un melanoma y volver a las andadas

    5 sep Guérir d’un mélanome et retomber dans ses errements

     

    Fuentes:

    Reuters

    Tendemos a olvidar, para bien y para mal. O lo que es lo mismo, tropezamos con la misma piedra las veces que haga falta. Diferentes estudios ponen de manifiesto que los pacientes que han superado un melanoma no se protegen como debieran del sol y que algunos, pasado un tiempo, vuelven a sus antiguos hábitos.

     

    Según el European Cancer Observatory, casi 68.000 personas son diagnosticadas de melanoma cada año en el viejo continente. Los pacientes que logran superar este agresivo tipo de cáncer de piel tienen mayor riesgo de volver a contraerlo que el resto de la población. Por eso tienen que dejar de tomar el sol y protegerse doblemente con crema solar, incluso para salir a la calle a dar un paseo. Sin embargo, parece demostrado que dejan de hacerlo cuando pasa un cierto tiempo desde la intervención. Al segundo o tercer año, ¡algunos confiesan incluso haberse quemado al menos una vez! Leer Más

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