• Josep Orellana, science journalist

    Cuidar la piel con diabetes

    10 Dec Cuidar la piel con diabetes

     

    Fuentes:

    American Diabetes Association

    La diabetes afecta a más de 380 millones de personas en todo el mundo, y esta cifra no cesa de aumentar. En un futuro próximo uno de cada 10 adultos la padecerá. La diabetes tiene múltiples efectos adversos para nuestra salud, muchos de ellos relacionados con la piel. ¿Cómo podemos reducirlos al máximo y proteger nuestra piel?

     

    Las personas que sufren diabetes (niveles altos de glucosa en sangre) durante largos periodos de tiempo son más propensas a padecer problemas en la piel. Una de cada tres personas con diabetes sufren alteraciones cutáneas, que a menudo son el primer aviso de la presencia de la enfermedad. Los niveles elevados de glucosa en sangre provocan cambios bioquímicos en la piel que alteran su estructura y sus funciones. Estos cambios inducen sequedad y pérdida de elasticidad, así como un envejecimiento prematuro de la piel. Leer Más

  • Núria Estapé, science journalist

    Cafeína para la piel

    La industria de la belleza se ha apropiado del principio activo de la bebida más universal en los desayunos. La cafeína, el alcaloide que nos despierta porque estimula nuestro sistema nervioso, también posee propiedades beneficiosas para la piel. Parece demostrado que reduce la celulitis, aumenta la circulación de la sangre en los pequeños vasos sanguíneos que nutren la piel, previene cánceres dermatológicos e incluso favorece el crecimiento del cabello en los hombres.

     

    La cafeína se ha incorporado a las fórmulas de cremas corporales, lociones capilares y otros preparados cosméticos. La mayoría de ellos contienen solo un 3% de esta sustancia. Al principio, sus características químicas (se disuelve en agua pero no en aceite) hicieron difícil su aplicación en cosmética, porque en su forma libre penetra escasamente en el interior de la epidermis. Pero gracias a los modernos métodos de transporte de sustancias, como las emulsiones y las microesferas, que facilitan su penetración, la cafeína resulta ahora un ingrediente clave para el cuidado de piel. Leer Más

  • Violeta Camarasa, science journalist

    Cosméticos tóxicos

    10 Nov Cosméticos tóxicos

     

    Fuentes:

    The History of Skincare

    ¿Para presumir hay que sufrir? Desde tiempos inmemoriales los humanos hemos utilizado un sinfín de productos para embellecer la piel. Muchos de esos activos históricos eran tóxicos y algunos, mortíferos. La cosmética tiene una cara fea que demuestra que para presumir los humanos somos capaces de sufrir, y mucho.

     

    Los hermosos ojos egipcios que vemos en las películas se conseguían a menudo a base de galena (químicamente sulfuro de plomo), un elemento neurotóxico. En Oriente Medio, en África y en el sur de Asia, el kohl –una pasta que antiguamente se hacía con galena molida– se ha usado desde hace siglos como máscara de ojos. La galena es sólo un ejemplo de la larga historia del uso del plomo en cosmética. Leer Más

  • Anna Solana, science journalist

    Pastillas fotoprotectoras

    14 Oct Pastillas fotoprotectoras

     

    Fuentes:

    Actas Dermo-Sifiliográficas

    Las cremas solares son el método más usado para proteger la piel de las radiaciones solares, aunque no todo el mundo utiliza las más adecuadas ni todo el mundo se acuerda de volver a aplicárselas al cabo de unas horas. Sin embargo, desde hace tiempo se buscan alternativas más cómodas para evitar el daño de los rayos UV. Los fotoprotectores orales podrían ser una de ellas.

     

    Se venden como un método para proteger la piel de todo el cuerpo de manera homogénea e uniforme, sin tener que preocuparse por el sudor ni por el contacto con los tejidos o con el agua, como sucede con los filtros solares. Los fotoprotectores orales contienen básicamente antioxidantes (carotenoides, polifenoles, flavonoides, etc.) y vitaminas (C, E) que restituyen el daño producido en el ADN por los rayos ultravioleta del sol. Pero de momento no se ha demostrado que proporcionen suficiente protección como para reemplazar a las cremas solares y menos aún a la ropa, los sombreros o las gafas. Leer Más

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