• Fede Montagud, editor

    ¡Cuidado con trabajar al sol!

    Sabemos que los rayos ultravioletas del sol producen envejecimiento de la piel y otras complicaciones dermatológicas, incluidos varios tipos de cáncer. Por lo tanto, la mayoría nos protegemos la piel con productos adecuados y evitamos tomar el sol en exceso. Pero, ¿qué pasa con la gente que tiene que trabajar obligatoriamente al exterior?

     

    Agricultores, ganaderos, trabajadores de la construcción y de otros oficios se exponen diariamente al sol. Los rayos ultravioleta les alcanzan sobre todo la cabeza, el labio inferior, el escote, los hombros, los antebrazos y el dorso de las manos. Mientras tanto, la mayoría de los ciudadanos trabajan en sus oficinas, talleres o comercios y sólo toman el sol en momentos de ocio o durante las vacaciones. Una revisión de estudios científicos publicada en una revista alemana confirma que la exposición solar ocupacional incrementa el riesgo de padecer carcinoma espinocelular, un cáncer maligno que afecta a 100 de cada 100.000 europeos. La incidencia es mayor en personas de piel clara (fototipos I y II). En Alemania esta dolencia ya se considera una enfermedad laboral, que debe ser  comunicada oficialmente a las autoridades sanitarias por parte de los médicos que la detectan en sus consultas.

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