• Anna Solana, science journalist

    ¿Cosmética a la carta?

    30 Nov ¿Cosmética a la carta?

     

    Fuentes:

    Premium Beauty News

    Es una buena idea de marketing y parece tener éxito. Productos etiquetados con nuestro nombre y concebidos para las características personales de nuestra piel, después de uno o varios test de laboratorio. Tecnología fotónica para saber qué necesita nuestro cutis en cada momento. La cosmética del futuro apunta a la personalización, aunque de momento resulta difícil de producir y sale cara.

     

    Hace poco un estudio de mercado realizado en el mercado cosmético británico determinaba que un 47% de los adultos, antes de comprar un típico producto de marca, estarían dispuestos a acercarse a un laboratorio con el fin de obtener un cosmético específicamente pensado para las necesidades de su piel. Este cosmético “a medida” tendría en cuenta alergias, predisposición genética, nutrición, clima y exposición habitual al sol, entre otros factores. Leer Más

  • Susana Andújar, chemist

    Conservantes en cosmética: ¿el bueno, el feo y el malo?

    26 Nov Conservantes en cosmética: ¿el bueno, el feo y el malo?

     

    Fuentes:

    Comisión Europea

    Todos los días nuestra piel entra en contacto con algún conservante cosmético. Jabones, geles, cremas, espumas, lociones, perfumes…, prácticamente todos los productos cosméticos necesitan uno o varios de ellos para llegar al consumidor y mantenerse en perfectas condiciones. Pero algunos conservantes pueden resultar perjudiciales; las autoridades sanitarias legislan continuamente sobre ellos para el bien de nuestra piel y de nuestra salud general.

     

    El conservante perfecto sería aquel cuya acción antimicrobiana inhibiera todos los microorganismos responsables de la contaminación de un producto cosmético (bacterias, mohos y levaduras). Además debería ser estable e inerte frente a los demás ingredientes de la fórmula y, sobre todo, debería poseer un perfil de inocuidad que permitiera un uso seguro en determinado producto y a una concentración determinada. Con frecuencia es difícil que un solo ingrediente biocida cumpla todos estos requisitos. A menudo la gente cree que los ingredientes menos tóxicos son los naturales. Leer Más

  • Fede Montagud, editor

    Quemaduras solares: triple riesgo de padecer cáncer de piel

    21 Nov

     

    Las quemaduras solares son peligrosas. Pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel, incluso si se produjeron cuando todavía no éramos conscientes de su importancia, léase durante la infancia. Se ha dicho por activa y por pasiva, pero las pieles se siguen poniendo rojo gamba al sol.

     

    Por eso algunas organizaciones siguen poniendo énfasis en la información al consumidor. En este vídeo de la Cancer Research (Reino Unido) se explica qué les ocurre a las células cuando el sol las daña y qué diferencias existen respecto a las quemaduras que producen los objetos calientes. Las segundas se curan, pero las del sol pueden dejar una marca dramática cuyas consecuencias se pagan muchos años después. Una quemadura por contacto destruye algunas células de la piel; eso es todo. Las quemaduras solares también destruyen células, pero, además, alteran el ADN de otras que siguen viviendo, lo que puede originar cáncer. Una explicación sencilla pero esclarecedora para no olvidar protegerse de los rayos solares. Leer Más

  • Ailish Maher, science journalist

    Volar en avión deteriora la piel

    16 Nov Volar en avión deteriora la piel

     

    Fuentes:

    Everyday Health

    El País

    Cuando volamos, el aire presurizado de la cabina absorbe la humedad de nuestra piel, dejándola seca y con aspecto mortecino y sin brillo. Tras el aterrizaje, el deterioro de nuestro cutis suele ser proporcional a la duración del viaje. ¿Qué podemos hacer para proteger nuestra piel y que no parezca agotada cuando tomamos tierra?

     

    Las cabinas de los aviones están presurizadas mediante aire acondicionado de baja humedad, lo que, cuando se vuela a mucha altitud, crea un ambiente seguro y confortable para los pasajeros y la tripulación y les protege del riesgo de sufrir los problemas fisiológicos que causaría la baja presión del aire exterior. Pero lo cierto es que ir en avión afecta a la piel. Los primeros efectos sobre la piel de la cara y del cuerpo son consecuencia de la deshidratación: piel seca, labios cortados y nariz, manos, garganta y ojos secos. Además, nuestro cuerpo responde a la fatiga del jet lag liberando cortisol, la hormona del estrés, que afecta a la función barrera de la piel y causa rojeces, manchas y erupciones. Leer Más

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