• Fede Montagud, editor

    Miel de manuka para curar heridas

    31 Oct Miel de manuka para curar heridas

     

    Fuentes:

    Scientific American

    Se están descubriendo nuevas propiedades de la miel como potenciador de los efectos de algunos antibióticos sobre la piel. Tal vez por esa razón desde hace miles de años diversas culturas humanas utilizan el dulce recurso natural en preparaciones para curar heridas.

     

    La manuka es un arbusto que crece en Nueva Zelanda y Australia, cuyo néctar recogen las laboriosas abejas locales para producir una miel monofloral que parece tener propiedades antibióticas frente a varios gérmenes habituales en las heridas quirúrgicas o accidentales. Un estudio británico sugiere que, además, la miel potencia la acción de otros antibióticos sobre las heridas si se administra conjuntamente con ellos. Esto podría ayudar a reducir la aparición de bacterias resistentes, que tantos problemas causan en los hospitales. Así pues, muy probablemente los remedios tradicionales a base de miel no eran una superchería y ejercían su efecto. Hace tiempo que una empresa neozelandesa se dedica exclusivamente a criar abejas y comercializar sus productos, incluido el veneno, que se utiliza para reducir arrugas faciales.

  • Anna Solana, science journalist

    Liposomas: viajar a través de la piel

    Se utilizan en cremas antienvejecimiento, productos solares, anticelulíticos, cosmética capilar e incluso perfumería. Constituyen un excelente vehículo para trasladar principios activos de forma directa al organismo, liberándolos en el sitio adecuado y en la cantidad idónea. No hay mejor transporte para fármacos y suplementos nutricionales beneficiosos para la salud de nuestra piel.

     

    Los describió por primer vez el hematólogo británico Alec Bangham en 1965, pero el primer preparado que los contenía no apareció hasta 1988. Fue en Suiza, de la mano de la empresa Janssen-Cilag, que los introdujo en un gel antimicótico (contra hongos de la piel). Los liposomas son vesículas esféricas con una membrana compuesta de un tipo particular de lípidos (grasas), los fosfolípidos, organizados en bicapa. Leer Más

  • Fede Montagud, editor

    El olor “metálico” lo produce nuestra piel

    28 Oct El olor “metálico” lo produce nuestra piel

     

    Fuentes:

    Nature

    Si vamos de compras y tocamos monedas, al cabo de un rato nuestras manos huelen “a metal”. Lógicamente, pensamos que los metales tienen un olor propio. Falso. El olor metálico en las manos lo crean ciertos compuestos químicos de nuestra piel, que reaccionan con el acero o con el cobre de las monedas.

     

    En realidad, cuando un comerciante nos devuelve el cambio, esas monedas llevan su olor corporal; por si solas no tendrían olor ninguno. Cuando nosotros las tocamos surge una nueva reacción inmediata de los metales con nuestra piel y, por tanto, un nuevo olor. Básicamente, los compuestos aromáticos son aldehídos y cetonas, que aparecen instantáneamente al reaccionar los aceites de nuestra piel con el cobre o el acero. Pero hay otros factores que crean diferencias en estas reacciones, como la flora o el pH de cada uno de nosotros. Así pues, del mismo modo que toda persona tiene un olor corporal único, cada individuo crea un olor metálico sutilmente distinto al de los demás cuando le dan el cambio del café.

  • Fede Montagud, editor

    Crema hidratante: no se canse haciendo masaje

    25 Oct Crema hidratante: no se canse haciendo masaje

     

    Fuentes:

    Journal of Cosmetic Dermatology

    ¿Cuántas veces nos han repetido lo importante que es practicar un suave masaje tras aplicar sobre la piel una crema hidratante “para que penetre mejor”? Pues ahora parece ser que no es cierto. Un artículo científico recientemente publicado echa por tierra esta extendida creencia.

     

    En todas las sesiones de spa y de belleza se utiliza la popular técnica de combinar la aplicación de cremas hidratantes con un masaje posterior, a veces tan agradable que puede uno quedarse dormido… Es una recomendación típica en el envase o en la documentación que acompaña a muchas cremas del mercado, alegando que así mejora la penetración del producto en la piel. Nadie negará el efecto relajante que tiene un masaje, pero un estudio publicado en el Journal of Cosmetic Dermatology demuestra que no tiene ningún efecto extra. Durante tres semanas, un grupo de voluntarias se aplicaron la misma crema hidratante en ambos antebrazos y se practicaron masaje durante un minuto solo en uno de ellos. Se hizo un seguimiento continuo de la pérdida de agua transepidérmica y de la mejora de la elasticidad de la piel. Conclusión final: mismos resultados con masaje o sin él.

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