• Violeta Camarasa, science journalist

    15 reglas de oro para controlar el acné

    El acné es un desequilibrio de la piel que afecta a muchos jóvenes. Aunque es antiestético, en la mayoría de los casos no es grave y podemos controlarlo con una sencilla disciplina de cuidados de la piel. El máximo reto es evitar malos hábitos: ¡para mantener a raya al acné, lo primero es mantenernos a raya a nosotros mismos! Aquí van 15 consejos para prevenir y tratar cotidianamente los problemas leves de acné.

     

    La adolescencia es un período de cambios. Nuestro cuerpo está desarrollándose física y psicológicamente y esta transición puede generar algunos desequilibrios hormonales que afectan a la piel, como la sobreproducción de sebo (grasa). Aunque no suele ser grave, el acné es visible y a menudo provoca una bajada en la autoestima. Según algunos estudios, un 30 % de los jóvenes que sufren acné deja de salir de casa, lo que afecta seriamente a su desarrollo personal. No dejes que el acné cambie tu vida: cuídate y visita al dermatólogo, el médico que se ocupa de la salud de la piel. Nuestras recomendaciones te ayudarán a controlar este problema tan común entre los jóvenes.

     

    1. No te obsesiones. Para mantener a raya al acné, lo primero es mantenernos a raya a nosotros mismos. Cuando queremos que los granos desaparezcan rápidamente, seguir los consejos de los dermatólogos se hace difícil. Sin embargo, es fundamental seguir las reglas para que la piel no empeore a largo plazo. ¡Paciencia y fuerza de voluntad!

     

    2. Lávate la cara, ¡pero no te pases! Lávate la cara sólo dos veces al día, por la mañana y por la noche. Excepcionalmente, también después de sudar si has hecho ejercicio. Hazlo con agua tibia y un jabón suave especial para pieles con acné. Masajéate la cara con movimientos circulares, con delicadeza, y sécatela a palmaditas. Trata a tu cuerpo con cariño. Lavarte demasiado, frotarte o usar agua muy caliente puede secar e irritar la piel y agravar el problema.

     

    3. Conoce tu piel. Cada piel tiene unas necesidades. Infórmate bien sobre cómo es la tuya para comprar los productos que se adecuen a tu particular tipo de piel.

     

    4. Ayuda a tu cuerpo en la batalla. Después de la limpieza, puedes aplicarte una loción recomendada para tratar el acné, que reduce la grasa y las bacterias. Pregunta en tu farmacia.

     

    5. Nada de exfoliantes. Olvídate de los productos exfoliantes y las lociones tonificantes, que pueden irritar y secar la piel: ¡no son aliados, sino enemigos!

     

    6. ¡Prohibido rascar, apretar y escarbar! Reventar un grano lo hace temporalmente menos visible, es cierto. La tentación es fuerte, pero piensa que apretando un grano esparcirás las bacterias y aumentarás el riesgo de inflamación, infecciones secundarias y cicatrices.

     

    7. No creas todo lo que lees. A menudo se recomiendan herramientas para reventar granos, como los "extractores de espinillas". No son recomendables; deja que tu piel evolucione naturalmente y ayúdala.

     

    8. ¡Fuera las manos de la cara! Las manos están llenas de bacterias: mantenlas lejos de la cara y lávatelas con frecuencia, especialmente antes de aplicarte cualquier producto. Evita reposar la cara sobre las manos durante el día y mientras duermes.

     

    9. Limpia el teléfono y las gafas. Igual que las manos, los objetos que se acercan a la cara con frecuencia, como el teléfono o las gafas, deben estar siempre lo más limpios posible.

     

    10. ¡Ojo con la ropa! Si tienes acné en otras partes del cuerpo, no vistas ropa ajustada, ya que no permite a la piel respirar y puede generar irritación. Huye también de gorros, bufandas, cintas para el pelo: ¡son fuentes de grasa y suciedad!

     

    11. ¡Atención al cabello! Por muy limpio que esté, el pelo contiene aceites, grasas y suciedad. Trata de mantenerlo limpio y alejado de la cara, también mientras duermes. Los flequillos no son buenos aliados.

     

    12. La crema hidratante, el héroe desconocido. Contra todo lo que pueda parecer, hidratar la piel es clave para luchar contra el acné. Compra en la farmacia una crema adecuada, suave y sin aceites.

     

    13. Toma el sol con moderación. Aunque el bronceado disimula el acné, a largo plazo puede empeorarlo. Además, la exposición al sol favorece la aparición prematura de arrugas. Las cabinas de bronceado no son recomendables. Toma el sol con moderación y utiliza un protector solar no graso.

     

    14. ¡No duermas maquillada! Evita maquillarte en exceso y cuando lo hagas utiliza maquillaje no comedogénico, que no agravará el acné. Las cremas antiacné con color pueden ayudarte a combatir el problema al mismo tiempo que lo disimulan. Y sobre todo, resérvate siempre un tiempo antes de ir a la cama para limpiarte bien la cara.

     

    15. Vigila lo que comes. Hay estudios que indican que consumir productos lácteos como la leche, el queso o el yogur puede provocar brotes de acné y por tanto, conviene no abusar de ellos. Para compensar, una buena noticia: ¡no existen evidencias de que comer chocolate empeore el acné!

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