• Violeta Camarasa, science journalist

    10 cuestiones clave sobre los aceites minerales

    Hace más de cien años que los aceites de origen mineral se usan en cosmética y, desde hace algunas décadas, son algunos de los componentes que más confusión generan entre los consumidores. Existen muchos mitos y creencias erróneas. ¿Cómo afectan a la salud de la piel? ¿Son cancerígenos? ¿Provocan acné? ¿Son “naturales”? ¿Son más seguros los aceites vegetales?

     

    1. ¿Qué productos cosméticos los contienen? Acabaríamos antes si formuláramos la pregunta a la inversa, ya que son de los componentes más habituales en cosmética. Aceite de parafina, aceite de petróleo, parafina líquida, petrolatum, petrolato líquido blanco, aceite blanco, vaselina, mineral oil, silicone quaternium, methylsilanol, cera microcristalina... Tienen muchos nombres. Si alguno de estos ingredientes aparece en las etiquetas de tus productos, quiere decir que estás aplicando aceites minerales sobre tu piel.

     

    2. ¿Por qué se usan tanto en cosmética? Son incoloros, inodoros, poco irritativos, de baja toxicidad, no se oxidan, son baratos y se mantienen en buen estado; por eso los aceites minerales se usan ampliamente en las industrias cosmética, farmacéutica y alimentaria, entre otras. Funcionan muy bien como vehículo o excipiente ­para los agentes activos del cosmético, lo que permite que estos actúen en las mejores condiciones.

     

    En dermatología se consideran componentes seguros e higiénico por su bajo nivel de penetración en la piel, o sea, más o menos recomendables según la patología y el tipo de piel, pero en ningún caso negativos.

     

    3. ¿Qué son exactamente? Los aceites minerales son complejas mezclas de hidrocarburos, que se obtienen por destilación del petróleo crudo. Como el petróleo que usamos como combustible, los aceites minerales pasan por un proceso de refinado del que se obtiene materiales altamente purificados. De hecho, se consideran los derivados del petróleo más refinados y puros.

     

    4. ¿Qué beneficios aportan? Un aceite mineral por sí mismo no tiene propiedades curativas para la piel: permanece en la superficie y no puede llegar hasta nuestra sangre. Sus efectos son más físicos que biológicos: forma una barrera relativamente impermeable entre la piel y el aire, y actúa como un agente oclusivo que retiene la humedad, protege la piel, la suaviza y evita irritaciones causadas por el entorno. Estas cualidades físicas derivan en efectos biológicos hidratantes y calmantes que contribuyen a reparar la piel dañada y a mantenerla sana.

     

    Los aceites minerales son muy eficaces para mantener la piel hidratada, por lo que abundan en todo tipo de productos: cremas, geles, sombras de ojos y labiales, mascarillas...

     

    5. ¿Qué efectos negativos pueden tener? El uso excesivo de aceites minerales puede conducir a una sobrehidratación de la piel que a largo plazo puede ser contraproducente. La piel se acostumbra a la ayuda de los aceites y entra en un ciclo vicioso en el que ya no es capaz de hidratarse y protegerse por sí misma. Si no tienes una piel seca, intenta evitar un exceso de productos con una alta concentración de aceites minerales.

     

    Tampoco son recomendables para personas que transpiran mucho, ya que la capacidad oclusiva del aceite puede dificultar la liberación del sudor y provocar dermatitis.

     

    6. ¿Son naturales? El petróleo del que se obtienen los aceites minerales se forma a partir de organismos vegetales y animales sepultados durante millones de años. Aunque los procesos químicos del refinado hacen que no cumplan los requisitos de la cosmética “natural”, al ser los aceites minerales materias inertes el proceso químico es muy seguro; por eso se usan en farmacia y en alimentación.

     

    Además, hay que tener en cuenta que los aceites vegetales considerados “naturales” también son tratados previamente para eliminar las materias tóxicas que muchos contienen. Como siempre, conviene recordar que un producto no es más ni menos seguro por ser natural.

     

    7. ¿Son comedogénicos? Uno de los efectos negativos que se atribuye comúnmente al aceite mineral es que es comedogénico, es decir, que al ser oclusivo, bloquea los poros de la piel y facilita la aparición de comedones o espinillas. En 2005, un extenso estudio publicado en el prestigioso Journal of Cosmetic Dermatology concluyó que el aceite mineral no es comedogénico. Si tu piel es propensa al acné debes buscar productos catalogados como “no comedogénicos”. Un cosmético “sin aceites minerales” no es garantía de nada.

     

    8. ¿Son cancerígenos? Otro mito atribuido al aceite mineral es que contiene carcinógenos. Si bien es cierto que hay derivados del petróleo, como algunos compuestos policíclicos aromáticos, que pueden contenerlos, el aceite mineral usado en cosmética está altamente refinado y libre de dichos compuestos.

     

    Su pureza está regulada por diversos organismos internacionales. No existen estudios dermatológicos o médicos que adviertan de la relación entre el uso de aceites minerales y ningún tipo de cáncer.

     

    9. ¿En qué se diferencian de los aceites vegetales? Según un amplio estudio publicado en el 2012, las diferencias entre los aceites vegetales y minerales son mínimas y se centran en su capacidad oclusiva.

     

    Los aceites minerales son más eficaces para hidratar y proteger la piel, mientras que los vegetales tienen una eficacia biológica superior para otros usos, como blanquear la piel o aliviar la picazón. En conclusión, los aceites vegetales o minerales son más o menos recomendables según el efecto que se busca y las características de cada piel.

     

    10.¿Conviene evitarlos? Si no tienes problemas de piel seca ni otras complicaciones para las que el dermatólogo te haya dado indicaciones específicas, evita productos con alta concentración de aceites minerales. En bajas cantidades, simplemente ayudarán a los agentes activos a actuar y contribuirán a la hidratación de tu piel. Recuerda que lo más recomendable siempre es utilizar únicamente los cosméticos que tu piel necesite para estar sana, ni más ni menos.

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